Muchas veces, cuando oyes una canción de un grupo o solista determinados lo relacionas de manera automática con una persona, un lugar o un momento concreto de tu vida. Ese momento se graba a fuego en tu memoria y recurres a él en el siempre que reconoces la canción en concreto, al menos a mi me pasa a menudo.
Con la canción que más me pasa es con Lady D'Arbanville, de Cat Stevens.
Desde el mismo momento en que oí esta canción se metió dentro de mi, pocas veces he disfrutado tanto de un momento y de una canción como aquella tarde en Caños de Meca, frente al Cabo Trafalgar y con mi familia escogida.
El lugar, muy cerca de Tarifa, la música y el placer de disfrutar de unos mojitos a la sombra con el mar de fondo y con la compañía de mis amigos han hecho que este recuerdo sea de los mejores de mi vida.
Otro momento muy parecido lo tuve en Ibiza, pero para mi amigos, Ibiza (única y espectacular) no es Tarifa.
Blog personal, sin otra pretensión que la de guardar en algún sitio mis pensamientos y vivencias.
Bienvenidos
Espero que os guste esta nueva "aventura" en la que me embarco.
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miércoles, 2 de diciembre de 2015
miércoles, 7 de mayo de 2014
De parto
El pasado 14 de Diciembre de 2013 nacía nuestro hijo Rodrigo.
Después de pasar una noche complicada por las contracciones (empezaron sobre las 23:30), a las 6 de la mañana decidimos ir al hospital porque mi mujer estaba de parto.
Una vez allí, a eso de las 7:30 nos mandan a monitores para controlar y medir las contracciones. Una hora después nos informan de que el parto ha comenzado y nos llevan a un paritorio.
Allí nos atendieron Paula (matrona) y Alicia (enfermera), como es lógico y al ser nuestro primer hijo, los dos estábamos nerviosos por la incertidumbre y nuestra ignorancia en estos aspectos.
En todo momento Paula y Alicia supieron entender nuestro estado de ánimo y nos tranquilizaron a la primera. Se portaron con nosotros como si nos conocieran de toda la vida, nos trataron con mucho cariño y cercanía y además, en todo momento, nos explicaban lo que iban haciendo y por qué. Esto último para mi fue fundamental para poder relajarme y terminar de entender que estábamos en las mejores manos posibles.
No tengo más que palabras de agradecimiento para ellas, de verdad, aquello fue algo precioso gracias a ellas en mayor medida.
Espero que todo les vaya genial, no se merecen otra cosa, lo que hacen es increíble y no podemos dejarlo caer en el olvido. Siempre hemos confiado en la sanidad pública y después de aquello muchísimo más.
Un abrazo muy fuerte para ellas y todos los que hacen posible que gente como nosotros podamos confiarles la salud de nuestros hijos.
GRACIAS!!
jueves, 10 de abril de 2014
Tener un hijo
Ahora que han pasado casi 4 meses del nacimiento de Rodrigo (mi hijo, para los que no lo sepan), puedo hablar con cierta objetividad de lo que supone tener descendencia hoy en día.
La verdad es que con la que está cayendo en cuestiones laborales, tener un hijo es un riesgo económico importante, ya que supone un gasto infinito y si alguno de los dos se queda en paro, la economía familiar se ve seriamente afectada.
Lo que sí que ha sido siempre, es y será ser padre es una aventura que no te puedes ni imaginar, por mucho que te cuenten.
Lo primero que te dice todo el mundo cuando se entera de que tu pareja está embarazada es: "aprovecha ahora para dormir". Yo, que soy más listo que nadie, pienso "que exagerados" y ahí es donde me llevé la primera hostia. El tema de dormir pasa a una dimensión infernal a partir del parto, ya no vuelves a dormir (en nuestro caso) como lo hacías antes ni por asomo.
En este caso tengo que romper una lanza en favor de Maripaz ya que es ella la que lleva la carga de las noches, si no fuera por esto yo me habría ido de casa para no volver. Desde el mismo momento del parto me ha demostrado que es una leona con melena de león.
Cuando ya estás un poco más asentado en casa te atreves a ir a cenar, comer, etc, vamos, a salir por ahí con el niño. Esto es algo completamente impredecible, como no sabes lo que puede pasar en cada momento tienes que salir de casa como si fueras de vacaciones. Debes llevar de todo por si el niño se caga, hace frío, hace calor, no quiere pecho y un largo etc de cosas increíbles.
He de reconocer que lo que peor he llevado, y llevo, es la pérdida completa de libertad. Para mi es algo bastante duro de asumir y me temo que aun me queda mucho que pasar. Pero esto fue una decisión muy meditada y no me queda otra que tirar para adelante.
Como anécdota curiosa os cuento que el día que salimos del hospital, una lunes a mediodía, no fui capaz de pasar de 80 km/h en autovía!!!, que estado de nervios!! y no os quiero ni contar cuando pasábamos por un badén (resalto según mi profe de autoescuela).
También recuerdo como si fuera ayer el primer día que salimos a la calle con el niño, esto fue lo que escribí en Twitter: "Hoy hemos ido a la calle los 3 por primera vez. No creo que Cristóbal Colón sintiera tantos nervios aquel 3 de Agosto en el Puerto de Palos".
En definitiva, que tener un hijo te cambia la vida para siempre, y tu a penas te das ni cuenta porque es de un día para otro. Algunos te dirán que es un cambio para bien, otros te dirán que no tanto, yo ahora mismo no me puedo pronunciar, más adelante ya veremos.
Lo que sí está claro es que como dice Serrat, "a menudo los hijos se nos parecen y así nos dan la primera satisfacción"
La verdad es que con la que está cayendo en cuestiones laborales, tener un hijo es un riesgo económico importante, ya que supone un gasto infinito y si alguno de los dos se queda en paro, la economía familiar se ve seriamente afectada.
Lo que sí que ha sido siempre, es y será ser padre es una aventura que no te puedes ni imaginar, por mucho que te cuenten.
Lo primero que te dice todo el mundo cuando se entera de que tu pareja está embarazada es: "aprovecha ahora para dormir". Yo, que soy más listo que nadie, pienso "que exagerados" y ahí es donde me llevé la primera hostia. El tema de dormir pasa a una dimensión infernal a partir del parto, ya no vuelves a dormir (en nuestro caso) como lo hacías antes ni por asomo.
En este caso tengo que romper una lanza en favor de Maripaz ya que es ella la que lleva la carga de las noches, si no fuera por esto yo me habría ido de casa para no volver. Desde el mismo momento del parto me ha demostrado que es una leona con melena de león.
Cuando ya estás un poco más asentado en casa te atreves a ir a cenar, comer, etc, vamos, a salir por ahí con el niño. Esto es algo completamente impredecible, como no sabes lo que puede pasar en cada momento tienes que salir de casa como si fueras de vacaciones. Debes llevar de todo por si el niño se caga, hace frío, hace calor, no quiere pecho y un largo etc de cosas increíbles.
He de reconocer que lo que peor he llevado, y llevo, es la pérdida completa de libertad. Para mi es algo bastante duro de asumir y me temo que aun me queda mucho que pasar. Pero esto fue una decisión muy meditada y no me queda otra que tirar para adelante.
Como anécdota curiosa os cuento que el día que salimos del hospital, una lunes a mediodía, no fui capaz de pasar de 80 km/h en autovía!!!, que estado de nervios!! y no os quiero ni contar cuando pasábamos por un badén (resalto según mi profe de autoescuela).
También recuerdo como si fuera ayer el primer día que salimos a la calle con el niño, esto fue lo que escribí en Twitter: "Hoy hemos ido a la calle los 3 por primera vez. No creo que Cristóbal Colón sintiera tantos nervios aquel 3 de Agosto en el Puerto de Palos".
En definitiva, que tener un hijo te cambia la vida para siempre, y tu a penas te das ni cuenta porque es de un día para otro. Algunos te dirán que es un cambio para bien, otros te dirán que no tanto, yo ahora mismo no me puedo pronunciar, más adelante ya veremos.
Lo que sí está claro es que como dice Serrat, "a menudo los hijos se nos parecen y así nos dan la primera satisfacción"
viernes, 8 de febrero de 2013
El Camino Del Cementerio
La verdad es que el título es bastante clarificador, en este post voy a hablar de este camino que es la vida y que termina irremediablemente con la muerte, utilizando una metáfora que me comentó un amigo de mi pueblo.
En mi pueblo, como en todos, hay una cementerio, y el camino que va desde el pueblo hasta el cementerio se llama "Camino Del Cementerio". Este camino es un camino normal, no tiene nada que se distinga de otros caminos, no es ni más bonito, ni más feo que la mayoría de rutas similares.
Mi amigo decía que la vida es como el Camino Del Cementerio, según van pasando los años vas avanzando hacia ese lugar, de manera metafórica y de manera real. Él decía que a sus 50 y pico años ya llevaba más de la mitad del camino recorrido, por lo que había cruzado el camino del canal, que es otro camino que transita a través de un canal abandonado y que está, más o menos a medio camino entre el pueblo y el cementerio.
Lo curioso del caso es que al principio, este camino es llano y recto, cómodo, y con árboles jóvenes de hoja caduca que crecen cada año y cambian con las estaciones, al igual que la niñez y juventud es fértil y vivo y nosotros, como él, vamos cambiando físicamente a medida que pasan estos primeros años.
Cuando cruzas el camino del canal, como decía antes, hacia la mitad de la vía que nos ocupa, va creciendo la pendiente y los árboles pasan a ser de hoja perenne, ya no cambia a penas con las estaciones, al igual que nosotros con el tiempo y la pendiente se hace más dura e incómoda ya que es más sinuoso.
Casi al final y a la derecha hay un árbol muerto, y lo siguiente que se ve es la puerta del cementerio, ya casi hemos llegado, la vejez nos atenaza y la pasión por la vida puede llegar a escaparse en este punto, después de esto, nada.
Creo que mi amigo ha tenido y tiene una vida plena, ha sabido madurar y sortear lo mejor posible las piedras que se ha encontrado en su andadura por la vida, creo que es feliz y le considero un ejemplo a seguir, ya que la mayor ambición que yo tengo es alcanzar la felicidad, espero que el camino me respete.
domingo, 13 de marzo de 2011
Sobre la Vida y la Muerte
"La vida y la muerte bordada en la boca, tenía Merceditas la de guardarropa...", así empieza una, desde mi punto de vista, de las mejores canciones de Joan Manuel Serrat y aunque no tiene nada que ver con el post, ya sabéis que no dejo pasar la oportunidad de hacer una referencia musical.
Siempre (desde que tengo constancia de ello) he entendido la muerte como una parte fundamental de la vida, la vida como la entiendo yo no tendría sentido sin la muerte. El hecho de que la vida se acabe, es lo que hace que este viaje que hacemos a través de los años sea de uso y disfrute exclusivo de cada uno de nosotros. Esto es lo que nos obliga a ser felices, o al menos a intentarlo con todas nuestras fuerzas. La infelicidad es una perdida de tiempo, porque cualquier día y sin previo aviso te mueres.
Hay demasiadas cosas y gente que te puedan resultar interesantes como para perder tu vida con gente que no te lo parezca. Yo cada día lo tengo más claro y lucho por hacer de esto mi modo de vida.
No perdáis el tiempo, el reloj no se detiene.
Siempre (desde que tengo constancia de ello) he entendido la muerte como una parte fundamental de la vida, la vida como la entiendo yo no tendría sentido sin la muerte. El hecho de que la vida se acabe, es lo que hace que este viaje que hacemos a través de los años sea de uso y disfrute exclusivo de cada uno de nosotros. Esto es lo que nos obliga a ser felices, o al menos a intentarlo con todas nuestras fuerzas. La infelicidad es una perdida de tiempo, porque cualquier día y sin previo aviso te mueres.
Hay demasiadas cosas y gente que te puedan resultar interesantes como para perder tu vida con gente que no te lo parezca. Yo cada día lo tengo más claro y lucho por hacer de esto mi modo de vida.
No perdáis el tiempo, el reloj no se detiene.
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